Adioses

Una estación un domingo por la tarde.
Los andenes se llenan de lágrimas que resbalan por mejillas enamoradas,
de abrazos que fingen esperanza cuando sienten congoja,
congoja porque te vas, porque yo me quedo.
Besos que se sienten eternos llenos de miedo y amor.
Ojos vidriosos que aguantan como pueden,
ven,no te marches aún,todavía hay tiempo.
Adioses y hastaluegos se mezclan en el aire llenando las terminales.
Labios que besan, que suspiran y susurran palabras de ánimo, de amor y temor.
Y sin que nadie lo pida,llega el tren,
y todo se siente más urgente,
lágrimas y adioses apresurados,dedos que se desenlazan.
El ambiente se queda cargado, se nota plomizo.
No hay nada más triste que una estación un domingo por la tarde.

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