AJUSTE DE CUENTAS

Dejé de contar los días cuando se hizo imposible,
dejé de contar las idas cuando fueron interminables.
Dejé de contar los labios fríos y las sonrisas heladas,
las calles desiertas y los domingos sin ti.
Porque mientras contaba los números se volvieron crueles,
las idas más largas, el frío más crudo.
Porque mientras contaba me perdí en la cuenta
e intentando encontrarme destruí parte de mí
empañando mi esperanza con frustración.
Porque mientras contaba dejó de parecer importante,
Porque mientras contaba empezó a sonar absurdo.

Comentarios

Entradas populares de este blog

ECOS